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Almas que buscan un sentido - Abraham E. Silva

   El mundo es un lugar extraño, raro. El hombre no entiende en su totalidad la mitad de lo que escribe, ve, hace, o sabe, eso lo comprendemos pero no entendemos en sí un cuarto del mundo y menos lo minúsculo que somos para/en el universo: un simple átomo. El hombre, la persona, el humano en sí, señores, está corrompido y destruido, tiene algo dentro de sí que no se puede arreglar y podemos citar la biblia u otras religiones y mitologías más si no creen que somos impuros en nuestra totalidad y quiero aclarar que no hay mente sana, que alguien que aparente no tener malicia no quiere decir que no la tenga: los niños son “la parte más pura del mundo”, pero ciertamente, tienen su propio tipo de malicia, según la perspectiva de cada quién.    Aunque no vine para hablar de mi perspectiva del mundo corrompido en el que habitamos actualmente, pero con algo tenemos que empezar para conocernos, mi querido lector. Hablaremos y nos desglosaremos en lo qué es el alma, el aura, la trasmutación,

La Lluvia (Simbología) - Yendelki Pérez

La Lluvia (Simbología)

  Para establecer la simbología de un elemento fundamental como la lluvia, en primer lugar, es necesario realizar un análisis de composición:
  El elemento agua es en parte ambivalente (dualidad de valores) puesto que puede representar vida o muerte, claro que todo depende de la forma en que se nos presenta: para figurar, la vida lo hace a través de representaciones en movimiento tales como los ríos; mientras que la muerte quedara representado en imágenes más “estacadas” o estacadas como lagos, pozos o el mismo mar.

  Para comprender esta característica dual de las aguas, nos concentraremos en analizar su forma (como la de todo elemento simbólico) :

1)    Los ríos son fluidez, limpiar y recorrer: Parecido a la vida.
2)   Los mares son inquietud, tranquilidad, inmensidad, desconocido. Representa el final de un recorrido, como la muerte.

  De igual manera, además de esta visión de vida y muerte, el agua (dentro de una gran cantidad de mitologías) hace voces a procesos mentales; es decir, el agua y su figura aluden constantemente a procesos del pensamiento y/o enfrentamientos mentales del individuo. Para establecer algunos ejemplos, partiremos de 2 ejemplos reconocidos por una variedad de mitologías:
1)      Mito de la inundación: Ya sea Noél, Matsya y/u otro el salvador, el mito de la inundación posee las siguientes características. Lluvia incesante, inundación, pareja salvadora, extinción de una raza; esto, sucede con el fin de purificar y limpiar de pecados a una generación de hombres ya contaminados, lo que plantea un proceso de “cierre” de tradiciones y paradigmas mas mentales que físicos.
  Lo que se refiere limpiar y “arcar” para sembrar es una mente abierta y dispuesta a entender que el “no seguir” la “verdadera” doctrina “correcta” trae sus propias consecuencias: la exclusión.

2)     El viaje iniciático: El viaje del héroe común en todas las estructuras del pensamiento posee carácter de reconocimiento y autosuperación. En todo el viaje iniciático el héroe deberá al principio y al final, afrontar alguna de las formas del elemento agua: Traspasar un rio, buscar dentro de un pozo o de alguna manera tener contacto con el agua, esto le permitirá identificar miedos, fortalezas, valores y/o antivalores que se encuentran ocultos dentro de su inconsiente.
 
 En resumen, ambos ejemplos se encuentran relacionados con la formación y/o el reconocimiento del ser; por todo esto, y tomando en consideración lo ambivalente del símbolo, es factible deducir que “la vida” es solo este reconocimiento “La vida es el proceso que nos permite conocernos o reconocernos”

 Por otro lado, para profundizar nuestras ideas y relacionarlas con nuestra imagen principal de la lluvia, es necesario estableces y ubicar a la lluvia como una representación de “Vida” (según el primer punto establecido) del símbolo acuático dado a su carácter de movimiento y fluidez.

 El mayor significado asignado a nuestra imagen radica el extraído de algunos mitos griegos como los siguientes ejemplos:

1)    Urano y Gea: Al principio se encontraban copelando constantemente en acto de perduría “eternamente” hasta que, nació Kronos, decidió castrar a su padre, con lo que produce la separación de Urano (Cielo) y Gea (La tierra) , debido a esta acción se dice que Urano se elevo lo mas que pudo separándose y alejándose de Gea, por lo cual su semen cayo regando la tierra y fecundándola de diversas maneras; parte de este semen cayo también en el mar y unido a la espuma, produce el nacimiento de la hermosa diosa Afrodita.

2)   Lluvia de oro: El siempre apasionado Zeus se enamoro de una hermosísima mujer mortal y como esta se encontraba encerrada en una torre debió ingeniárselas por lo que se convirtió en lluvia de oro para copular con ellas, retando así todos los obstáculos que se presentaban; de esta unión nace el héroe Prometeo.

Para establecer entonces nuestra simbología de la lluvia es necesario tomar en consideración de todos estos aspectos del mito:

1)    La fecundación: El primero de los mitos trabajados cuyo protagonista es Urano nos muestra precisamente el momento de la fecundación cuando Urano (El cielo) deposita su semen (La lluvia) sobre Gea (La tierra) aun cuando se ve intervenido por Kronos quien su guadaña lo deja castrado. De esta manera, se realiza la representación del arado y del trabajo  en el campo, dejándonos en claro, obviamente, la importancia de cada elemento que participa en este.

2)   Permeabilidad: El mito escogido como 2do ejemplo nos deja una sensación mas metafóricamente cuan Zeus, el dios de los dioses del Olimpo, se convierte en lluvia y reta los obstáculos para conseguir lo que quiere. Con todo esto, la lluvia es vista como permeable, traspasa, puede colarse e incluso pasar desapercibida. (Características que retomaremos luego)

 En este sentido, si se unen las  diferentes visiones establecidas con anterioridad, la lluvia adquiere diversos matices, por esto, los días “Lluviosos” suelen ser melancólicos cuando los recuerdos nos invaden o por el contrario alegre cuando sentimos que no hay de qué preocuparse.



 Esto se debe, indudablemente, a la fuerte influencia que tiene “la luna” sobre el elemento agua; esta referencia está relacionada a la manipulación y manifestación de nuestra parte más sensible: Los sentimientos, en este sentido como la lluvia de Zeus: permeables, traspasan fronteras, se cuelan donde quiera y pueden pasar desapercibidos si así lo desean; esta característica es Lunar, siendo la luna la idea del símbolo que representa nuestras emociones mas ocultas.

Yendelki Pérez

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